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jueves, 3 de noviembre de 2011

¿Quieres ser medico? Hijo mio.


¿Cuanto ha evolucionado la medicina?

En estos tiempos de crisis los médicos no podemos quejarnos, no tenemos derecho o no se nos reconoce. Para la mayoría de la población ganamos más, somos unos privilegiados porque el trabajo no falta, y el 20% de descuento en el sueldo es algo merecido por ser funcionarios públicos. El celador, la auxiliar, la enfermera, todos saben que el médico tiene un trabajo más cómodo y cobra más, incluso un extra llamado productividad y así lo transmiten al mundo. Todos olvidan los años de estudio y el tiempo de formación continuada de cada uno.  Incluso la mala gestión del sistema de salud es culpa nuestra, de los médicos, a ojos de muchas personas. También es culpa nuestra si la ciencia no a avanzado lo suficiente para evitar la discapacidad, la vejez y la muerte. Ser médico siempre tuvo sus inconvenientes. Aquí hay una antigua carta de Esculapio (Asklepios) a su hijo. Ignoro si es verídica o si la atribución del texto es correcta, pero es veraz y válida. Es actual, miles de años después, con detalles muy realistas y prácticos de los problemas de ser médico: estudiar mucho y solo, estar siempre dispuesto, nunca hacerse rico pese a la dedicación, ser juzgado por la apariencia, ser culpado de la muerte y la enfermedad. Algunas de las frases pueden servir también para otros profesionales de la salud.  


Autor: Samuel Franco Domínguez 

 

CARTA DE ESCULAPIO A SU HIJO.


¿ Quieres ser medico? Hijo mio.

Aspiración es esta de un alma generosa, de un espíritu ávido de ciencia. ¿Deseas que los hombres te tengan por un Dios que alivia sus males y aleja su espanto?



¿Has pensado bien lo que va a ser de tu vida? Tendrás que renunciar a tu vida privada; mientras la mayoría de los ciudadanos pueden, una vez terminada su tarea, aislarse lejos del infortunio, tu puerta deberá estar abierta a todos. A toda hora del día o de la noche vendrán a tumbar tu descanso, tus placeres, tu meditación. Ya no tendrás horas que dedicarle a tu familia, a los amigos o al estudio. Ya no te pertenecerás. 
Los pobres acostumbrados a padecer no te llamarán sino en caso de urgencia, pero los ricos te tratarán como su esclavo, encargado de remediar sus excesos, sea por una indigestión o por un catarro.


¿Eras estricto en escoger a tus amigos, buscabas la compañía de personas de talento, de artistas, de almas delicadas?. En adelante no podrás desechar a los fastidiosos o a los escasos de inteligencia, a los despreciables. El malhechor tendrá tanto derecho a tu asistencia como el honrado. Prolongarás la vida de nefastos y el secreto de tu profesión te prohibirá impedir crímenes de los que seas testigo.
 Máscaras de teatro griegas eculpidas en piedra.

¿Tienes fe en tu trabajo para conquistarte una reputación?. Ten en cuenta que te juzgarán no por tu ciencia, sino por casualidades del destino, por el corte de tus ropas, por la apariencia de tu casa, por el número de tus criados, por la atención que dediques a las charlas y por los gustos de tu clientela. Los habrá quienes desconfíen de ti si no usas barba, si no vienes de Asia, si crees en Dioses, otros si no crees en ellos. 
 Hola, soy coco, y voy a explicaros la diferencia entre "ser" y "parecer". Y entre "saber" y "aparentar"que sabes.
¿Te gusta la sencillez?. Habrás de adoptar la actitud de un augur. 
Eres activo, sabes lo que vale el tiempo, no habrás de mostrar fastidio ni impaciencia, tendrás que soportar relatos que arrancan desde el principio de los tiempos para explicar un cólico, ociosos te consultarán solo por el placer de charlar, serás el vertedero de las nimias vanidades.

Sientes placer por la verdad, ya no podrás decirla, tendrás que ocultar a algunos la gravedad se su mal, a otros la insignificancia, pues les molestaría. Habrás de ocultar secretos que posees, consentir en parecer burlado, ignorante o cómplice.
No cuentes con agradecimiento cuando el enfermo sana, la curación es debida a su robustez, si muere, tu serás el que lo ha matado. Mientras está en peligro, te tratará como a un Dios, te suplica, te promete, te colma de halagos. No bien está en convalecencia, ya le estorbas. Cuando se trata de pagar los cuidos que le has prodigado, ya se enfada y ya te denigra. Cuanto mas egoístas son los Hombres, mas solicitud exigen.

No cuentes con que este oficio penoso te haga rico. Te lo he dicho: esto es un sacerdocio
Te compadezco si sientes afán por la belleza; verás lo mas feo y repugnante que hay en la especie humana, todos tus sentidos serán maltratados. Habrás de pegar tu oído contra el sudor de pechos sucios, respirar el olor de nauseabundas viviendas, los perfumes subidos de las cortesanas, palpar tumores, curar llagas verdes de pus, contemplar orines, escudriñar esputos, meter el dedo en muchos sitios.

Cuantas veces un día hermoso, soleado y perfumado, al salir de un banquete te llamarán por un hombre que molestado por dolores de vientre te presentará un bacín nauseabundo diciéndote satisfecho: Gracias a Dios que he tenido la precaución de no tirarlo. Recuerda entonces que habrá de parecerte interesante aquélla deyección.  
Banquete griego.
Hasta la belleza misma de las mujeres, consuelo del hombre, se desvanecerá para ti. Las verás por la mañana, desgreñadas y desencajadas desprovistas de bellos colores, olvidando sobre los muebles parte de sus atractivos. Cesaran de ser Diosas para convertirse en pobres seres afligidos por la desgracia. Sentirás por ellas menos deseos que compasión.
 Angelina Jolie como Olimpia, madre de Alejandro Magno y fotografiada en un mal momento saliendo de un hospital.
Tu oficio será para ti una túnica de Neso*. En la calle, en los banquetes, en los teatros en tu misma casa los desconocidos, tus amigos, sus allegados te hablarán de sus males para pedirte un remedio. El mundo te parecerá un vasto Hospital, una asamblea de individuos que se quejan.
 
* Neso, un centauro,  quisó violar a Denayira –‘la que vence a los hérores’–, tercera esposa de Heracles. Este arrojó a Neso una flecha y le impidió su felonía. Mientras expiraba, el centauro aseguró a Denayira que la sangre que estaba brotando de su corazón moribundo tenía el poder de preservar el amor en una pareja. Ella guardó un poco de líquido y, pasado un tiempo, cuando comenzaba a dudar de la entereza de su relación con Heracles, roció durante la noche la túnica de éste, el cual una vez se la hubo puesto, vio impotente cómo comenzaba a quemarse su piel, muriendo lenta y dolorosamente. De ahí que la expresión túnica de Neso aluda a un dolor moral devorador del que vanamente pretendemos huir.
Te verás solo en tus tristezas, solo en tus estudios.
"Te verás solo en tus tristezas, solo en tus estudios".


La conciencia de aliviar males te sostendrá en tus fatigas, pero dudarás si es acertado hacer que sigan viviendo hombres atacados por un mal incurable, niños enfermizos que ninguna probabilidad tienes de ser felices.



Cuando ha costa de mucho esfuerzo hallas logrado que la existencia de algunos se prolongue, vendrá una guerra que lo destruirá todo.
"Cuando ha costa de mucho esfuerzo hallas logrado que la existencia de algunos se prolongue, vendrá una guerra que lo destruirá todo".
Piénsalo bien mientras estés a tiempo. Pero si indiferente a la ingratitud, si sabiendo que te verás solo entre las fieras humanas, tienes un alma lo bastante estoica para satisfacerse del deber cumplido sin ilusiones, si te juzgas pagado lo bastante con la dicha de una madre, con la cara que sonríe porque ya no padece, con la paz de un moribundo a quien ocultas la llegada de la muerte. Si ansías conocer al hombre, penetrar a todo lo trágico de su destino, entonces , "hazte médico, hijo mío".